Moria Casán, una diva tan popular como Paparazzi: polémica, explosiva, talentosa, picante, lengua karateka y la mujer más querida de la farándula argentina - Revista Paparazzi

Moria Casán, una diva tan popular como Paparazzi: polémica, explosiva, talentosa, picante, lengua karateka y la mujer más querida de la farándula argentina

La diva más icónica del país participó de la fiesta por nuestros 25 años. Pasado, presente y futuro de una estrella que no para nunca, como nosotros.
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25 años parecen pocos al lado de 80, y de hecho lo son, pero igual es un montón de tiempo. Un cuarto de siglo. Dos décadas y media en las que Paparazzi y Moria Casán fueron de la mano y se hicieron compañía mutuamente. Hay mucho para contar, descubrir, aprender y para disfrutar de la diva, y obviamente debía tener el lugar más destacado en la PPZ Fest que hizo explotar la noche de Buenos Aires. Un lugar único. Un lugar icónico. Un lugar plateado.

Paparazzi y Moria se parecen en mucho, pero sobre todo tienen una coincidencia que los vuelve ineludibles y los funde en una comunión de identidad: antes que nada son populares. Se han metido de muy buena manera en la casa de la gente y la acompañan en su vida de todos los días. Casi sin querer queriendo, como un familiar más sentado a la mesa donde se sirven unos ravioles con estofado o un churrasco con ensalada. Moria trae diversión, y Paparazzi chismes. Mejor combinación imposible.

Ayer, hoy y siempre: Moria Casán, en la tapa de Paparazzi.

Es curioso, pero Paparazzi a los 25 parece madura, experimentada, sobria, definitivamente mayor de edad, y Moria a los 80 se ve jovial, fresca, dispuesta, llena de vivencias y también de futuro, proyectos, ganas, deseos. Parece haber tomado el elixir de la juventud y de la simpatía, la gracia y la sabiduría para encarar hasta los temas más difíciles.

Moria brilla cada mañana en la tele, todas las noches en el teatro y veinticuatroporsiete en las plataformas donde se emite su serie. Es un vendaval que no para de soplar como si estuviera empeñado en ganarle al superniño que llenó de humedad, lluvias y temperaturas extrañas a la primavera. Sin embargo, es difícil decir que atraviesa su mejor momento laboral, si prácticamente todos han sido de buenos para arriba.

MORIA Y PAPARAZZI, UN SOLO CORAZÓN

Moria es la bandera argentina. Es el celeste, es el blanco y es el sol. Es el asado con fritas recién salido de la parrilla, y también el tinto sin hielo que lo acompaña, el helado que viene después y la charla que le sigue a los mordiscos de la nerca y las cucharadas de almendrado o crema rusa. Visceral como el Diego y exquisita y endiablada como La Pulga. Alguien dijo alguna vez que es el obelisco con tetas, y toca estar de acuerdo. Ni Borges la hubiera descripto de manera más apropiada.

Pero Moria no ha sido solo una gran artista. Una conductora extraordinaria, una entrevistadora punzante, una lengua karateka, una actriz precisa y preciosa o una vedette descomunal. Además de ser todo eso -y mucho más- también fue un mujerón. Una belleza sin igual que incluso llegó a ganarle a la profesional y fue el sueño dorado de muchísimas personas, de hombres y mujeres por igual.

Moria Casán, Paparazzi 25 años. (Foto: Chris Beliera)

En estos 25 años con Moria pasó de todo. Estuvo en pareja, se separó, se "casó" (?) con un italiano, anduvo con algún que otro jovencito, como a todos los seres humanos que habitan la tierra la engañaron -dicen que de los cuernos y de la muerte no se salva nadie, y parece que es verdad- dejó al hombre que le fue infiel y ahora transita su vida al lado del hombre que parece haber sido la horma de su zapato, el Pato Galmarini. Nadie daba dos mangos por esa relación y sin embargo ahí siguen ellos, divertidos y con ganas de más.

Un día Moria ya no fue Moria y nada más. Un día Moria fueron dos personas. Ella y la hija que llevaba en su vientre. Y esa hija nació, y creció y tuvo sus cosas y si bien nunca dejó de ser la hija de Moria si fue Sofía Gala, Sofía Gala sin más, ya sin necesidad de apellido ni calificativos que explicaran nada. Y ahí también estuvo Paparazzi para reflejar su vida y para contar algunas cositas -algún filito, alguna escapada, alguna travesura- que quizás ni la misma Moria conociera.

MORIA CASAN PARA TODO EL MUNDO

Moria protagonizó peleas. Peleas históricas contra rivales históricos como Antonio Gasalla, Carmen Barbieri o la Legrand. Inventó formas de hacer programas (los talk shows), dejó frases para la historia (Sí querés llorar, llorá / ¡¡Quiénes son!! / ¡SIlvina Escupidero!) y hasta fue presa. Sí, presa en Paraguay en un evento que para todos hubiera sido un drama y para ella fue una experiencia como tantas. Y Paparazzi estuvo allí para reflejar su vida como nadie.

Moria es tan genial que hasta inventó una forma muy graciosa de decir venticinco. "Veinticiiiiiinco" con la voz puesta medio de costado, entre burlona y socarrona. Y como Paparazzi llega a esa edad nos permitimos escucharla justo en este momento. Nos damos ese gusto.

Moria Casán, Paparazzi 25 años. (Foto: Chris Beliera)

Moria se reinventa todo el tiempo y además rediseña todo lo que toca. Antes de la pandemia fueron sus famosas Vayainas, ahora renovó y reformuló la manera de hacer un magazine matinal. A las 9 y media de la mañana si antes se hablaba de recetas o ingredientes para un te con masas con ella se puede hablar con total naturalidad de un orgasmo femenino, o de los cuernos que Luciano Castro le metió a Griselda Siciliani, o lograr lo que nadie consigue: entrevistar a la China Suárez y de repente sentar a Icardi al lado de ella.

Ahí está Moria hoy en día. La misma belleza que a los 20, el mismo aluvión que a los 30, la misma explosión que a los 40, la misma seguridad que a los 50, el mismo aplomo que a los 60, la misma decisión que a los 70, y todo eso junto a los 80. A Moria no hay con qué darle. A Paparazzi tampoco.

Moria Casán, Paparazzi 25 años. (Foto: Chris Beliera)
   
 

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