Volvió Gran Hermano y también sus inseparables e inquebrantables compañeras de aventuras: las sospechas de amaño-tongo-arreglo-acomodo-robo-estafa que recaen sobre el programa, su producción y cada uno de sus conductores. Ahí sí que no se salvó ninguno. Ni Solita, ni Rial, ni Peluffo ni mucho menos Santi Del Moro, el actual líder del realitie de realities. En el mismo lodo, todos manoseaos...
Para muchos fanáticos del formato, y también para un sinnúmero de escépticos y de indiferentes -el programa penetra en todas las edades y en todas las capas sociales- todo está diseñado, digitado y decidido por la gente que está atrás de cámara. Si en el fútbol existen "Las tres g" (ganar, gustar, golear) en GH se puede hablar tranquilamente de esas "Tres D" como la gran teoría conspirativa que reaparece año tras año desde el mismo momento en el que se prenden las luces y el primer jugador entra por la famosa puerta.
Obviamente, la generación dorada que irrumpió este año no fue la excepción. Por empezar, se habló de que "el casting" fue un engaño donde miles y miles de personas se aguantaron horas y horas de cola para nada pues los participantes fueron elegidos prácticamente a dedo. "La única que hizo todos los pasos y entró fue Danielik, la tiktoker tucumana" reveló Guido Záffora en la radio El Espectador.
Zaffora participa en el programa de Marina Calabró, que contaba con Nacho Castañares como invitado a charlar del tema. Nachito sabe de lo que habla: además de noviar con La Tora y con Coti Romero, fue subcampeón de la edición 2023, la que marcó el regreso tras unos cuantos años. Nacho les ganó a todos menos a Marcos Ginocchio, el salteño que luego fue considerado "el campeón más aburrido" de todos los GH.
NACHO CASTAÑARES CONFIRMO LAS SOSPECHAS SOBRE GRAN HERMANO
"Para mi se está hablando mucho -reconoció Nacho- y hay, a ver... obviamente eh... lo dijeron desde el primer momento Gran Hermano tenía la posibilidad de convocar y también la posibilidad de que la gente haga el casting. Después, si realmente andá a saber quiénes son los que lo hicieron o no... creo, obviamente, que es muy bajo el porcentaje por no decir ninguno que hizo la fila presencial".
"También hay procesos, capaz está mal llamarlos casting, pero hay procesos de selección. Sino es una locura que estén todos ahí sin haber pasado por eso. Algún filtro siempre hay. Pero bueno, lo habían aclarado, recontra" cerró Nacho, dando por sentado que la producción es la que tiene, siempre, la última palabra.


