Denisse González volvió a ser internada y confirmó que atraviesa su quinta hospitalización en lo que va del año. La ex Gran Hermano lleva más de tres meses entre altas médicas, recaídas y nuevos tratamientos, en busca de estabilizar un cuadro autoinmune que aún no tiene respuestas definitivas. A través de sus redes, compartió un mensaje que mezcló cansancio y esperanza.
“Vamos por la 5ta internación. El camino para encontrar el tratamiento indicado está siendo largo, pero seguimos en esa. En unos días ya me voy a casita, así que quédense tranquilos”, escribió Denisse sobre una foto tomada desde la habitación del hospital. En la imagen se veía su brazo con una vía intravenosa conectada a una bomba de infusión y la pulsera identificatoria de la clínica.
González buscó llevar tranquilidad mientras continúa bajo seguimiento médico. Sin embargo, la nueva internación volvió a evidenciar lo difícil que es encontrar un tratamiento adecuado. El problema comenzó el 31 de julio, cuando un chequeo de rutina detectó que tenía apenas 3.000 plaquetas, una cifra extremadamente baja frente a los valores habituales.
Desde entonces, Denisse atravesó distintos tratamientos y estudios para determinar cómo controlar la enfermedad. El diagnóstico que recibió fue el de trombocitopenia severa, también conocida como púrpura trombocitopénica idiopática, un trastorno en el que el organismo destruye sus propias plaquetas. Aunque hubo momentos en los que parecía haber encontrado cierta estabilidad, las recaídas volvieron a obligarla a ingresar a una clínica.
LAS CUATRO INTERNACIONES ANTERIORES DE DENISSE GONZÁLEZ Y SUS DIFERENTES RECAÍDAS DE SALUD
La primera hospitalización de Denisse fue el 31 de julio en la Clínica Bazterrica, después de que un control que reveló el alarmante descenso de sus plaquetas. “Entré a hacerme unos chequeos de rutina y terminaron encontrando que tenía las plaquetas muy bajas, así que me dejaron internada para empezar el tratamiento y hacer muchos estudios mientras buscan la causa”, contó. Permaneció diez días internada y tuvo el acompañamiento constante de su pareja, Bautista Mascia.
Pero la mejoría duró poco. Nueve días después del alta volvió a la clínica: había llegado a 150.000 plaquetas y un control posterior marcó 200.000, pero cuatro días más tarde despertó con sangrado y lesiones en la boca. Sus valores habían caído a apenas 1.000. “Fue un golpe bastante grande porque veníamos de 200.000 y en solo cuatro días bajaron a 1.000. Ahora llegó el momento de empezar un nuevo tratamiento y ver cómo responde mi cuerpo”, explicó Denisse. Y agregó: “Mi cuerpo se bugueó. El cuerpito piensa que las plaquetas son algo malo y las destruye”.
La tercera internación de González llegó el 29 de septiembre y estuvo acompañada por una punción de médula. “Se terminó la buena racha. Bajaron las plaquetas otra vez, así que mañana me realizan una punción de médula”, dijo. Y buscó ponerle algo de humor: “¿Dónde estará la que no responde? Yo internada por tercera vez”. Incluso confesó el temor que tuvo por su vida en la primera internación: “Esa noche que estaba sola hice un dibujito de despedida”.
En octubre llegó la cuarta recaída. Esta vez Denisse fue más breve al comunicarlo y también decidió tomar distancia de las redes para centrarse en su recuperación. “4ta internación. Las plaquetas volvieron a bajar. Voy a tomarme unos días para descansar y enfocarme en mi salud”. Semanas antes, el 17 de septiembre, había creído que los médicos habían encontrado “el tratamiento ideal”, aunque debía continuar con controles semanales.
Esa estabilidad no se sostuvo y ahora enfrenta una nueva hospitalización, con la expectativa de que esta vez puedan dar con el tratamiento que necesita. Definitivamente, la historia de Denisse y estas múltiples internaciones generan preocupación en todos. Y ahora, una vez más, hay expectativas por una pronta alta médica pero sobre todo por una recuperación definitiva.


