Rocío Marengo visitó el piso de Intrusos (América TV) y fue sorprendida por un insólito reto propuesto por los conductores Adrián Pallares y Rodrigo Lussich. “Vamos a saber el sexo del bebé de Rocío Marengo en vivo, la vieja prueba de las tías y las abuelas”, anticipó uno de ellos antes de comenzar con la dinámica.
El desafío consistía en colocar dos sillas, una con un tenedor y otra con una cuchara, ambas tapadas con almohadones. La regla era sencilla: si la embarazada se sentaba sobre el tenedor significaba que esperaba un varón, mientras que si elegía la cuchara sería una nena.
Entre risas y complicidad con los conductores, Rocío dio unas vueltas en el estudio al ritmo de la música y finalmente eligió una de las sillas. Al levantar los almohadones, se reveló que se había sentado sobre el tenedor, lo que indicaría que el bebé sería un varón.
Sin embargo, la modelo aclaró que la confirmación oficial se conocerá el próximo 27 de septiembre durante el baby shower, donde hará la revelación de género con un video emotivo. También contó que ya había hecho otra prueba con una cadenita, pero prefirió mantener en secreto ese resultado hasta el gran día.
“Ya hice esta misma prueba y me dio varón”, agregó, alimentando aún más la expectativa de sus seguidores. Más allá de la prueba, Marengo se abrió sobre su relación con Eduardo Fort, con quien lleva más de 11 años de pareja. “El sueño era una familia, pero quería cumplir mi sueño de la maternidad”, confesó.
Mirá También

Rocío Marengo tomó una fuerte decisión con Eduardo Fort a 5 meses de anunciar su embarazo
También compartió cómo vive Eduardo esta etapa: “Edu está fascinado, se sacó un peso de encima. Él se frenaba un poco a la hora de dejarse llevar por la vida”. Y explicó: “Yo creo que lo que le cuesta a un hombre cuando tiene una familia ensamblada es el volver a empezar, y explicarle a los hijos las decisiones”.
Además, recordó cómo comenzó todo: “Estaba separado, para nosotros nunca fue un tema, porque dan las fechas perfectas. Estuvo una semana separado hasta conocerme a mí. Nos conocimos en la calle un miércoles, yo estaba estudiando periodismo”. Y cerró: “Ese primer saludo yo sentí una química, una conexión. Yo estando con él hice un montón de trabajos y él se fue acostumbrando”.


