En la previa del partido de la Selección Argentina ante Cabo Verde, mientras los jugadores permanecen concentrados y enfocados en el duelo clave de dieciseisavos, un grupo selecto de sus parejas decidió regalarse un momento propio. Lejos del ruido del fútbol, armaron una salida íntima que rápidamente captó la atención en redes sociales.
Las protagonistas de esta noche fueron Caro Calvagni (pareja de Nicolás Tagliafico), Agustina Gandolfo (de Lautaro Martínez), Emilia Ferrero (de Julián Álvarez) y Mandinha Martínez (esposa del Dibu). Todas ellas compartieron una velada distendida, marcada por la complicidad y el vínculo que fueron construyendo a lo largo de las concentraciones y torneos.
El detalle que no pasó desapercibido es que, a diferencia de otras ocasiones, no participaron Antonela Roccuzzo ni Tini Stoessel, dos de las figuras más mediáticas del entorno de la Selección. Su ausencia terminó dándole aún más protagonismo a este grupo, que se mostró unido y relajado, sin buscar grandes estridencias.

A través de sus redes sociales, las chicas dejaron ver fragmentos de la salida: una cena elegante, risas compartidas y fotos grupales que reflejan la cercanía entre ellas. Lejos del protocolo o la exposición excesiva, el plan tuvo un tono más íntimo, casi de amigas que aprovechan el tiempo juntas.
BUEN CLIMA ENTRE LAS ESPOSAS DE LOS JUGADORES DE LA SELECCIÓN ARGENTINA
Entre los posteos, se destacaron mensajes simples pero cálidos, como “equipazo” o “siempre bancando”, acompañados de emojis y comentarios cruzados que evidencian el cariño mutuo. Ese intercambio digital terminó de completar la postal de una noche especial en medio de la rutina exigente que implica acompañar a la Selección.
Este tipo de encuentros habla también de un fenómeno que creció en los últimos años: el de las parejas de los futbolistas como grupo consolidado, con identidad propia. No se trata solo de acompañar, sino de generar redes de contención en contextos donde los viajes, las concentraciones y la exposición son constantes.
A horas para que la Scaloneta salga otra vez a la cancha, puertas adentro se vive otra dinámica, más silenciosa pero igual de importante; ellas también construyen su lugar en esta historia, acompañando desde otro lado, pero con la misma intensidad.

