El sábado 31 de octubre y luego de días de hermetismo y pistas falsas, se casaron Lali Espósito y Pedro Rosemblat en una casona de San Telmo. En una fiesta llena de amigos muy queridos de diversas etapas de su vida y rodeados del amor de su familia, Lali y Pepe dieron “el sí” en un contexto súper relajado. Y la China Suárez, que no estaba invitada, logró aparecer en las fotos.
Si bien la China y Lali fueron buenas amigas en su infancia y adolescencia, hace rato que las cosas se enfriaron completamente. Fue Lali quien se apuró a decir, en diversas oportunidades, que a Sangre Japonesa le guarda aprecio por todo lo que compartieron pero que ya no son amigas.
Y en el día más especial en la vida de la artista, en el que no faltaron ex Casi Ángeles y amigos en común como Peter Lanzani, Eugenia se hizo ver públicamente con un elocuente gesto. ¿Qué hizo? En la noche del domingo, luego de que todos intentáramos recapitular a través de los posteos de los invitados cómo había sido la genial fiesta, apareció la publicación oficial de Lali. Y la China reaccionó.
¿Qué hizo? Dejó su corazoncito rojo, un gesto que algunos usuarios interpretaron como una señal pasivo agresiva al no haber sido incluida al convite, otros como, simplemente, un “Me gusta” como cualquier otro. Como sea, es difícil que las postales de máxima felicidad de Lali no hayan hecho mella en la actriz.

LALI ESPÓSITO REVELÓ POR QUÉ DEJARON DE SER AMIGAS CON LA CHINA SUÁREZ
En agosto de este año, Lali le contó a Martín Cirio en qué anda su relación con la China Suárez. La artista insistió en que ya no están la una en la vida de la otra. “Genuinamente no voy al cumpleaños, no viene a mi cumpleaños, no sabe cómo estoy, no sabe qué me pasó, yo tampoco de ella”, especificó.
Si bien las dos se siguen en redes, para Lali eso no es indicador de nada: “Está como medio sobrevaloradito el tema de la amistad en las redes. Como que parece también que porque seguís a alguien o porque tenés historia con alguien, es tu amigo”.
Para la artista, un follow no significa nada y la verdad de los vínculos se ven en la vida misma. “Yo diferencio mucho eso, soy recelosa de las amistades, celosa de cuidar esas relaciones, si hago alguna fiesta grande, hasta la invito, pero cualquiera no es mi amigo… “, distinguió.
Así y todo, el cariño sigue vigente: “Yo la quiero, le deseo alegría, ojalá tenga lo que desea, te juro por Dios que cuando me entero por alguien en común de algo bueno de ella, me alegra. Quiero que sea feliz con su quilombo, con lo que le pasa, con todo, con la familia que forma”. Pero fue inclemente al sentenciar: “Decir amigo por amigo, me da raro”.

