"Solo seguir cantando": El Indio Solari, en el camino inmortal de Gardel, el Diego, Cerati o el Negro Olmedo - Revista Paparazzi

"Solo seguir cantando": El Indio Solari, en el camino inmortal de Gardel, el Diego, Cerati o el Negro Olmedo

Como todos ellos, y otros grandes más, el cantante es eterno desde hoy. Dolor pero también reconocimiento y gratitud en todo el pueblo argentino.
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(Pequeña sugerencia, total es fácil y no cuesta nada: acompañar este texto con la canción "Encuentro con un ángel amateur". Está acá arriba. Hay que hacer click y listo. En un volumen tenue, bajito, no hace falta más)

La letra eriza la piel y despierta todas las emociones. Siempre lo hizo, pero más que nunca hoy, ahora, en este momento.

"Empiezo por el final / Terminaré en el principio / Mis intereses, quizá / No fueron saludables / Yo ya no puedo cumplir hazañas que prometí / Solo seguir cantando"

Carlos Gardel cada día canta mejor. Diego Maradona sonríe, grita goles, elude rivales y le pone una margarita a la media de su hija en cada mural que lo recuerda. El Potro Rodrigo aun hace bailar con su cuarteto cordobés. Minguito y el Negro Olmedo arrancan carcajadas en Youtube. El Indio Solari se ha muerto, como todos ellos.

Y como todos ellos, también, seguirá vivo en un montón de circunstancias, de momentos, de lugares, de sonidos. Ya sin Parkinson, ya sin molestias, ya sin una enfermedad que le pise los talones, ya sin rigidez, ya sin imposibilidad de pararse frente a un micrófono y frente a una multitud para volver música y canción sus poesías, ya sin enfermedad, ya sin preocupaciones.

Es verdad. Aunque cueste creerlo y aunque duela, aunque se lleve lágrimas y aunque den ganas de que todo sea una mentira, se ha muerto uno de esos argentinos que dan orgullo y ganas de abrazar la celeste y blanca, que son queribles piensen lo que piensen y digan lo que digan. Uno de ellos, sin más ni más.

77 años tenía. Nació en Paraná, Entre Ríos, Murió en Parque Leloir, Buenos Aires, y su música invadió hasta el más recóndito rincón de la Argentina. Era tan grande y tan popular y tan querido y tan admirado que un simple apodo, El Indio, pulverizó a su verdadero nombre y apellido (Carlos Alberto Solari) y a cualquier otra persona que quiera usar el seudónimo. Ni siquiera hace falta agregarle el Solari. Alcanza con decir "El Indio" para saber de quién se está hablando. El Indio y nada más que decir. O sí, disfrutarlo.

Alcanza, también, con ver su rostro para identificarlo, otro elemento que distingue a los elegidos. Los lentes, a veces la sonrisa, a veces el gesto serio, de joven más pelo en el bigote que en la azotea. No hacían falta inscripciones ni explicaciones ni aclaraciones. Su cara, otra marca registrada.

¿Era peronista? ¿Era de izquierda? Que más da. Era un tipo popular, cercano a las causas populares, sí, pero qué pavada criticarlo por un pensamiento político. Más grande todavía lo hizo que fue amado por todos. Por los peronchos y por los gorilas, que sí, lo putearían un poco, le reprocharían que cantaba "el lujo es vulgaridad" y después salía en los ranking de Forbes, pero después lo escuchaban y decían "un fenómeno el Indio". Y bueno, como Perón y como Evita también entraste al inmortalidad y serás eterno.

¿Qué decir de su música, de su recorrido, de su inquebrantable convicción de llegar a lo más alto sin tranzar con nadie, de los primeros recitales en tugurios donde iban 40, 50 o 60 personas hasta las misas con casi medio millón de almas saltando y bailando como poseídas, de Los Redondos, de la gente preguntando "che, pero Patricio Rey es él, o es solamente el Indio Solari, quién es este tipo", del misterio eterno, de su etapa solista, de los Fundamentalistas, de su pelea con Skay, de las pocas notas que dio?

Qué se puede decir de todo eso. Es como ponerse a contar el gol del Diego a los ingleses. Mejor, mirarlo. Mejor, disfrutarlo. ¿Hace falta recordar su carrera? Hoy está Youtube, alcanza con poner "Los Redondos" en el buscador y poner play.

Se murió el Indio Solari, lareputamadrequelosparió. Acá se termina el texto. La canción la pueden dejar, es hermosa.

"La traición duele hacia atrás / No sabés cuándo comienza / Un ángel sonso, amateur me condenó al paraíso / Solo me falta saber La fecha y el lugar / Y allí iré cantando"

   
 

Vínculo copiado al portapapeles.

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Ant Sig