Tamara Paganini protagonizó un fuerte momento en Gran Hermano: Generación Dorada después de ser señalada por Sol Abraham como una persona agresiva. La acusación movilizó profundamente a la participante, que terminó quebrándose en llanto y reaccionando a los gritos frente a sus compañeros. En medio de la angustia, decidió contar parte de su historia personal para explicar de dónde surgieron algunas de sus actitudes.
“Estuve 10 años en el psicólogo, luchando contra la violencia que forjé porque no nací entre algodones. Me crié en la mierda y salí a pegarle a la gente…”, expresó Tamara, visiblemente afectada. La participante recordó que durante muchos años tuvo que trabajar sobre una personalidad que había construido como mecanismo de defensa frente a las situaciones difíciles, lo que provocó que se volviera ruda.
En ese sentido, Paganini explicó que durante una etapa de su vida sintió que debía mostrarse fuerte para poder defenderse. “Tuve que forjarle a los palos porque sino era acoso y porque sino abusaban de mí. Tuve que ser dura la concha de su madre. Tuve que ser agresiva porque tuve que serlo y cuando no lo necesité más no lo fui”, lanzó. A su vez, aclaró que no es una persona violenta y que jamás le haría daño a otra mujer.
“Si tenés miedo, comprate un perro. No te voy a lastimar o hacer daño. Soy impulsiva como mucha gente pero no soy agresiva”, le dijo a Sol que solo escuchaba atónita. Con esa frase, buscó diferenciar las reacciones impulsivas de una conducta violenta y dejó en claro que considera que aquella etapa de su vida quedó atrás. Sin embargo, otras compañeras cuestionaron sus actitudes a lo largo de su ingreso en la casa más famosa.

TAMARA PAGANINI LE HABLÓ A SUS SEGUIDORES
Tamara reconoció que durante su juventud tuvo comportamientos violentos y habló de situaciones de extrema tensión que atravesó. “Me agarré a piñas y a más de un chabón le partí la cabeza pero no fue lindo. En ese momento necesitaba sobrevivir”, confesó. La participante explicó que aquella personalidad no surgió, según su relato, de una elección, sino de la necesidad de protegerse frente a un contexto que sentía hostil.
Después del fuerte descargo, Paganini volvió a hablar frente a las cámaras y explicó con mayor tranquilidad lo que había intentado transmitir. “Necesité y sin querer inventar a esa mina que cagaba a palos a todos. Tenía que gritar fuerte para ahuyentar. Tenía un montón de actitudes violentas de las que me despojé…”, sostuvo.
Finalmente, dejó en claro cuál es su mayor preocupación dentro del reality y pidió que su pasado no sea utilizado para construir una imagen que, según ella, ya no representa quién es actualmente. “No quiero que crean que puedo lastimar a nadie”, afirmó angustiada, todavía conmovida por todo lo ocurrido. Así, terminó exponiendo una parte muy personal de su historia en medio de una de las discusiones más fuertes de Gran Hermano: Generación Dorada.


