Luego de varias charlas, finalmente Guido Süller (65) organizó su agenda y programó venir a Buenos Aires para participar de la sección A solas con Paparazzi. Si bien le divertía ser parte de este segmento, la complicación para que se concrete la entrevista tenía que ver con la nueva vida del mediático por excelencia.
Sucede que, luego de separarse de Tomasito, el también arquitecto y ex tripulante de avión decidió vender su mansión de Pilar y cumplir su plan: alejarse de la gran ciudad para estar rodeado de gallinas, vacas y ovejas. Lo único que lo frenaba en esta idea de mudarse al campo era el hecho de estar solo, tan lejos de todo.
Sin embargo, en ese momento llegó un nuevo amor para Guido, oriundo de Jujuy: Hernán Sanabria. Ya contrajeron matrimonio, mediante una bendición en Brasil. Felices, comparten sus días. Inseparables, juntos llegaron hasta el estudio de Atlántida para grabar el reportaje. Aunque el joven de 22 años prefirió quedarse en el auto, en una decisión propia de su bajo perfil.
Pero Hernán debe esperar más de la cuenta: la entrevista se extiende. Y es que Guido tiene mucho para contar. Su vínculo amoroso con Ricardo Fort, la distancia con su hermana Silvia Süller, el sexo a los 65 años. "Empecé cuando empezó Paparazzi. 2000, 2001. Si este año Paparazzi cumple 25 años, yo también”, lanza, entre risas, recordando su desembarco en los medios.
—En ese momento ibas mechando lo artístico con las horas de vuelo requeridas para jubilarte.
—Me jubilé en 2015 como tripulante de cabina de pasajeros. Entré en 1989: era Susano (secretario de Susana Giménez en la televisión) y me iba a volar. Me jubilé después de 23 años y 12 mil horas de vuelo por todo el mundo.
—Muchos tienen la faceta del Guido mediático, pero también tenés el título de Arquitecto y fuiste tripulante. No sos solo eso que se ve.
—Claro. Por eso, no encajaba en la bolsa de los mediáticos, pero se me cerraron todas las puertas. Tuve que entrar por la ventana de la televisión. La verdad es que intenté buscar como actor o panelista, y todos me dijeron que no.
—Un orgullo para cualquier padre que un hijo estudie y se reciba. ¿Sentiste algo de eso en tu familia?
—No tanto. Es por el tema de la sexualidad. Mis papás sabían que tenían un hijo medianamente inteligente, que lograba cosas, que se sacaba un 9 en la facultad. Mis padres adoptaron un hijo, Marcelo, que tiene 10 años menos que yo y salió futbolista, chongo, con todas las minas: todo lo que mi papá quería que yo fuera. Mi papá era boxeador, me llevaba al Luna Park, a cazar: todas las cosas de macho. Tengo una foto que me muero de pena cada vez que la veo, donde estoy chiquito, 12 años, y dos liebres muertas y el rifle colgado. Ese era un macho.
—¿Y tu mamá?
—Es de otro siglo y en una sociedad machista: tenía que decir todo que sí. Mis papás no te abrazaban, no te besaban, no te decían "te amo" ni locos. Yo creo que sí me amaban, pero en silencio.
—¿Sentís que eso te marcó y demandás cariño?
—Obvio. Todo el tiempo pido que me digan que me quieren. Me metí en la tele para ser querido, aceptado, y logré que la gente me quiera. Me llena el alma caminar por la calle y que me digan cosas lindas.
—Fuiste pareja de Ricardo Fort cuando eran chicos. Fue una relación secreta, que llegó a ser tapa Paparazzi con las cartas de amor.
—¡Una de las tapas más vendidas! Terrible. Las cartas de amor manuscritas y firmadas por Ricardo. Auténticas. Las tengo y están amarillas, la letra se está borrando porque estaban escritas con lapicera.

—Un amor verdadero.
—Sí, obvio. Tenía 19 años. Fui su primer amor. Imaginate lo que fue para él y para mí esa pasión prohibida donde nadie se tenía que enterar. Nos latía el corazón cuando nos veíamos, me daba retorcijones. Hubo mucho amor y mucho sexo. Parecíamos conejos: todo el día teniendo sexo. En la casa de él, en la fábrica, detrás de un árbol en un auto… La relación duró un año y medio.
—Y los dos terminaron en los medios.
—Sí. Nos sentábamos en el cordón de la vereda, mirábamos las estrellas y soñábamos con ser inolvidables. Él quería ser cantante y yo, actor. Le pedíamos a Dios y al Universo que nos haga famosos. Los dos lo logramos, más o menos.
—¿Terminó mal la relación? ¿Volvieron a encontrarse y pudieron charlar?
—Terminó bien. Era otro Ricardo. Cuando él se enfermó, un día lo frené en Mar del Plata y le dije: "Ricardo, no podés ir a 200 kilómetros por hora porque terminás chocando. Relajate, que tenés toda la vida". Y él me contestó: "No... Lo que pasa es que no tengo tiempo". Después de que murió me quedé pensando en esa frase. ¿Por qué me dijo que no tenía tiempo, si tenía 40 años? Eso quiere decir que él percibía que se iba a ir de este plano.
GUIDO SÜLLER Y SU NUEVO AMOR: UN "CHANGUITO DE PUEBLO"
A los 65 años, el mediático apuesta a una nueva relación amorosa. "Charlando con un amigo le dije que era una porquería el ambiente gay porque todos se acuestan con todos, se meten los cuernos, se mienten: 'Quiero otra cosa'. Y mi amigo me dijo que vaya a las provincias a encontrarme un changuito de pueblo, un chico sano, que no tiene noche. ¿Y podés creer que por Instagram me escribió un changuito de pueblo?".
"Lo primero que le pregunté fue cuántos años tenía —sigue Guido, sobre Hernán—. Me dijo 19. Le dije '¡Chau!'. Él estaba empezando a vivir y yo, terminando. Me decía que era mayor de edad, que a él le importaba el amor, que no tenía edad ni género. Estuve negándome hasta que a sus 20, lo conocí. Él es de Jujuy y me dijo que se venía a Buenos Aires. Un día me escribe: con su familia se venían en busca de una nueva vida. Estaba por zona sur: no se animaba a tomar el colectivo. Fue en remis con la mamá hasta el Obelisco y lo esperé a tres cuadras. ¡Ah! Virgen, virgen… Imagínate la mochila. A algunos les encantará, para mí era un peso terrible. Porque tu primera relación sexual te marca… No lo olvidás".

—¿Ricardo fue la primera tuya?
—No, no. En cambio él, Hernán, era su primera reacción. Pero es otra época, donde a través de Internet te informás de todo: cómo se besa, se toca, qué hay que hacer. Sabía todo. Le dije que se relaje y disfrute. Fue suave y quería que no se lo olvide. Puse una música linda, fue más de besos, caricias. Como más romántico, no salvaje. En cambio, con Ricardo, sí era salvaje. Él ya tenía experiencia y yo también.
—¿La paternidad es algo que te hubiese gustado?
—No. Me hubiese gustado cuando era joven, hasta los 40. Después ya empecé a tener edad de abuelo.
—¿Te pesa el paso del tiempo?
—La gente me da menos edad, pero tengo 65. Me dicen que soy un vampiro energético porque me gusta la gente joven. Pero me gusta la gente joven porque es más feliz: todavía no están golpeados por la vida, tienen sueños, proyectos. Para grande estoy yo. Y más grande, está muerto.
—¿Estás conforme con tu imagen?
—Total. Hernán sí... ¡Ah! Y no sabés lo que es en la cama. No sé si contarlo, pero no puedo seguirle el ritmo: 10 veces en un día no puedo. Al principio; ya no, porque hace 2 años que estamos juntos.
—En su momento, se dudó de la relación de novios de Ricardo Fort y Virginia Gallardo.
—La relación con ella era de amistad: (Fort) jamás le tocó un pelo. Ricardo tuvo una sola relación sexual a los 19 años, con una chica. La puso en cuatro, por detrás, le agarró las lolas y después empezó a bajar y bajar... Cuando llegó a la zona genital le faltaba algo; eso me decía a mí, porque hablábamos de estas cosas. Y no le faltaba nada. Era una mujer, no tiene nada: no hay pito ni testículos. Inmediatamente soltó, cortó la relación y dijo: "Esto, nunca más en la vida". Jamás hubo relaciones sexuales entre Virginia Gallardo y él.
—Tuviste tu experiencia en streaming. ¿Cómo te sentiste?
—Estuve en Patria y Familia todo el 2024, en Luzu. Exitazo. Lo di todo, hablé de todo. Pero tenía encontronazos con un par de compañeras y lamentablemente, cuando terminó el contrato, al año siguiente no me renovaron. Así que un besito.

—¿Alguno no te quería?
—Lo que pasa es que soy muy llamativo. Contratan a Guido Suller, uno de los más mediáticos. ¿Cómo voy a dejar de serlo? Soy de la tele y era mi primera experiencia en stream. Ténganme paciencia.
—¿Quienes serían, desde tu punto de vista, los hermanos Süller de hoy?
—Los Caniggia: Alex y Charlotte. Son disruptivos, distintos, sinceros. Si te tienen que mandar a la mierda, te mandan. Muestran su vida y participan en realities.
—Hablando de hermanos, ¿cómo está hoy tu relación con Silvia?
—Distante. Mi mamá y mi hermana fueron los amores de mi vida, las personas que más quise. Por Silvia hice de todo, pero ella no se deja ayudar: está encerrada en ese círculo de dolor. Se enamoró de Silvio Soldán como 30 o 40 años, y la relación se terminó. Es autodestructiva y se pone mala con los que la quieren ayudar. Está bien así, sola. Llené el vaso, no había más lugar. Un día dije basta. La vida pasa para mi también, y me merezco ser feliz.

—Hace unos días Silvia dijo que si se hace la serie de su vida, solo ella podría interpretarse.
—Está equivocada. ¿Con la edad que tiene, cómo va a hacer de ella a los 20 años? Necesita una actriz joven, mediática. Ya está desvariando un poquito... Por supuesto que yo no haría de mí, de joven. Me encantaría Franco Masini, Nacho (Castañares) de Gran Hermano. Me encantaría porque tengo una vida súper intensa y cosas que no saben de mis relaciones. Hoy ya me podría morir porque lo viví todo. Y lo que no viví fue porque sé que no me va a gustar. Sexualmente, hice de todo. Hasta un trío con dos mujeres. Soy gay y pude. Y me fue bien. Pero cuando terminó el acto sexual, una era de 20 y otra de 40, y la más chica le dijo a la otra: "Vamos, mami". Me llamó la atención y les dije: "¡Ay, qué linda relación que tienen que a cada rato le decís 'mami'!". A lo que me dijo que sí, que era su madre. ¡Se tocaban y besaban entre sí! Dios mío...
-Acaba de terminar el mundial. ¿Cuál de los jugadores te parece el más sexy de la selección?
-Obviamente que Leandro Paredes y Rodrigo De Paul. A De Paul lo veo más chanchito en la cama, más juguetón y guarro. El otro casado, con una mujer que para mí es medio tóxica, que lo domina. Muy serio y el otro me da más atorrante. Para la cama De Paul y como belleza, Paredes.
—Vos que sos del medio, ¿qué pensás de las relaciones de Javier Milei con Fátima Flores, Yuyito González y la cantante Daniela?
—Show mediático. Él está enamorado de su hermana. Es raro. No voy a decir que es gay porque no tengo prueba de su sexualidad, pero no creo que haya llegado a la cama. Yuyito es histérica, no me lo imagino ni loco. Por ahí de Fátima sí. Acordate que hizo esos papelones que se subió al escenario en Mar del Plata y se chuponeó. Desagradable, siendo el hombre más importante de Argentina. Es un personaje mediático. En Intratables me propusieron pelearme con Milei: estábamos al mismo nivel de mediatismo y dije que no. Si me llevaba para el lado de la Economía me iba a hacer bolsa, es inteligente.

—¿Hoy por hoy, podrías vivir sin trabajar?
—Soy jubilado de Aerolíneas (Argentinas). El tema es que Milei se ha olvidado de los jubilados. Podría vivir porque no me drogo, no tengo vicios, no juego a nada. Soy austero. Podría vivir (sin trabajar), pero no darme lujos. Por eso sigo trabajando como arquitecto y en los medios: conduzco eventos, hago publicidades. Sí, tengo que seguir trabajando.
—Por último, ¿quién es Guido Suller?
—Un buen tipo. Una buena persona. Alguien que se animó contra los prejuicios, que logró superar el qué dirán. Me chupa un huevo, que hablen bien o mal, pero que hablen. Ese es el secreto. El tema es cuando no hablan de vos. La indiferencia es la peor de las armas.
