La receta fácil de buñuelos salados para resolver una comida con lo que hay en casa

Buñuelos fáciles, riquísimos y rendidores: la receta para resolver una comida con lo que tenemos en casa

La receta fácil de buñuelos salados para resolver una comida con lo que hay en casa
Son una opción práctica para improvisar algo rico sin complicarse demasiado. La clave está en una mezcla simple y aprovechar lo que ya tenés en la heladera.
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Los buñuelos salados son una de esas recetas que salvan una comida cuando no hay demasiado tiempo, ganas de cocinar o muchos ingredientes disponibles. Se pueden preparar con verduras, arroz, queso, choclo, acelga, espinaca, zanahoria rallada o incluso con restos de puré. La base es sencilla y permite adaptar la preparación a lo que haya en casa.

La idea es lograr una mezcla espesa, que se pueda tomar con cuchara y mantener su forma al cocinarla. Para una versión básica, se necesitan 2 huevos, 1 taza de harina leudante o harina común con 1 cucharadita de polvo de hornear, media taza de leche o agua, sal, pimienta y el ingrediente principal elegido. Puede ser una taza de verdura cocida y bien escurrida, arroz ya cocido, queso rallado o una combinación de varios.

El paso más importante es controlar la humedad. Si se usan verduras como acelga, espinaca o zapallito, conviene escurrirlas muy bien antes de sumarlas a la mezcla. Si quedan demasiado líquidas, los buñuelos pueden abrirse o absorber más aceite. Si la preparación queda muy floja, se puede agregar un poco más de harina; si queda demasiado pesada, un chorrito de leche o agua.

Para cocinarlos, se calienta una sartén con una capa de aceite y se colocan porciones con cuchara. No hace falta sumergirlos por completo: con una cocción de ambos lados alcanza para que queden dorados por fuera y tiernos por dentro. También pueden hacerse al horno, sobre una placa aceitada, aunque quedarán menos crocantes.

Cómo preparar buñuelos salados fáciles

  • Mezclar 2 huevos con media taza de leche o agua.
  • Agregar 1 taza de harina leudante o harina común con polvo de hornear.
  • Condimentar con sal, pimienta y, si se quiere, nuez moscada o ajo en polvo.
  • Sumar 1 taza del ingrediente elegido: verdura cocida, arroz, choclo, queso o puré.
  • Integrar hasta formar una mezcla espesa.
  • Cocinar por cucharadas en sartén con aceite caliente.
  • Dorar de ambos lados y escurrir sobre papel absorbente.

Los buñuelos salados funcionan como almuerzo rápido, cena sencilla o acompañamiento. También son una buena forma de aprovechar sobras sin que parezcan sobras. Con pocos ingredientes y una mezcla bien equilibrada, pueden convertirse en una solución casera, rendidora y muy fácil para cualquier día de la semana.

   
 

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