La derrota de la Selección Argentina por 1-0 frente a España en la final del Mundial 2026 dejó una tristeza en el pueblo y también discusiones futbolísticas. Pero además, una inesperada ola de teorías conspirativas. Las versiones comenzaron a multiplicarse después de que se viralizara un video de la salida del vestuario, apenas minutos antes de la gran cita, cuando Lionel Messi reúne a sus compañeros y pronuncia una frase que muchos consideran —cuanto menos— extraña.
“Tranquilidad. Olvidémonos de todo. Solo juguemos”, expresó el capitán argentino antes de ingresar al campo de juego, y con la atención del Dibu Martínez, Enzo Fernández y el resto de sus compañeros. Las imágenes mostraron a varios futbolistas serios y concentrados, gestos que inmediatamente fueron analizados, recortados y reinterpretados en las redes sociales.
A partir de allí aparecieron relatos sobre amenazas, acuerdos políticos y operativos policiales. Sin embargo, es fundamental remarcarlo: ninguna de esas hipótesis está respaldada por pruebas, documentos, comunicaciones oficiales o declaraciones de los protagonistas. Son rumores nacidos en redes sociales y amplificados después de un resultado doloroso.
Las cuatro teorías conspirativas sobre la final del Mundial
- Los jugadores habrían recibido amenazas para perder. La primera versión sostiene que integrantes del plantel o sus familiares fueron amenazados antes del partido y que Messi intentó tranquilizarlos con su arenga. Quienes difundieron esta teoría utilizaron como supuesta evidencia los rostros serios de Enzo Fernández, Lisandro Martínez y otros futbolistas. No obstante, en el video no se escucha ninguna referencia a presiones o amenazas y ningún jugador denunció una situación semejante.
- La FIFA habría acordado con la UEFA el triunfo de España. Otra teoría afirma que Gianni Infantino habría pactado el resultado con las autoridades del fútbol europeo para garantizarse su respaldo en una futura reelección como presidente de la FIFA. Según ese relato, Argentina debía perder para que España fuera campeona.
- El FBI habría intentado detener al Chiqui Tapia. Algunos mensajes aseguraron que agentes estadounidenses se presentaron en el estadio con la intención de detener al presidente de la AFA y que incluso habrían intentado acercarse al vestuario argentino. La situación, siempre según el rumor, habría desestabilizado emocionalmente a los jugadores. No hay registros oficiales de un operativo de esas características ni constancia de que el FBI haya ingresado al vestuario o intentado arrestar a Tapia antes de la final.
- La Argentina habría sido castigada por la bandera de Malvinas. La cuarta hipótesis relaciona el resultado con la bandera que los futbolistas de la Scaloneta mostraron después de eliminar a Inglaterra, en la que podía leerse “Las Malvinas son argentinas”. La FIFA podía analizar el episodio porque su reglamento limita la exhibición de mensajes políticos, pero no existe evidencia de que haya ordenado perder la final ni amenazado con excluir a la Selección durante varios años. Lionel Scaloni aseguró que el plantel no recibió ninguna comunicación sobre una posible sanción.
Sin embargo, la explicación más sencilla de las palabras de Messi continúa siendo la más lógica. Argentina estaba a minutos de disputar una final del mundo, después de semanas cargadas de presión, polémicas y declaraciones cruzadas, como aquellas fuera de lugar de Laporte, defensor de España, quien habló —sin prueba alguna— sobre el favoritismo de los árbitros a la albiceleste. Estas palabras generaron el encendido reproche de Nicolás Otamendi a Rodri, segundos después de que terminara el partido.
Que el 10 les haya pedido a sus compañeros que olvidaran todo lo externo, conservaran la tranquilidad y pensaran únicamente en jugar, fue una arenga de fútbol. El resto son interpretaciones creadas después de la derrota, sin pruebas que permitan transformarlas en algo más que rumores de las redes sociales.


