Henry Cavill volvió a ser noticia, aunque esta vez no por un estreno ni por un nuevo proyecto confirmado, sino por un traspié inesperado que altera la agenda de Hollywood. El actor británico, que había sido elegido para ponerse en la piel del protagonista del esperado reboot de Highlander, sufrió una lesión en plena etapa de preparación física y el golpe obligó a frenar todos los planes de filmación.
La noticia de Cavill cayó como un baldazo de agua fría entre sus seguidores. Es que la producción ya estaba lista para arrancar en los próximos meses y todo apuntaba a que el regreso de los inmortales al cine se convirtiera en uno de los grandes acontecimientos de la industria.
Sin embargo, el contratiempo físico del intérprete de Superman y The Witcher forzó a los productores a dar un paso atrás y reprogramar el calendario completo. ¿Cómo seguirá la salud de Henry ahora que se encuentra con esta complejidad física?
Lo cierto es que Cavill estaba atravesando una rutina de entrenamientos intensos, con la mira puesta en encarnar a un personaje icónico del cine de los 80. Fue en ese marco que el accidente apareció y lo obligó a suspender de inmediato la preparación. Aunque no trascendieron los detalles de la lesión, el alcance es tal que el rodaje tuvo que correrse para principios de 2026.
QUÉ LE PASÓ A HENRY CAVILL Y CÓMO SE ENCUENTRA DE SALUD
El film no solo tiene en vilo a los fanáticos por el regreso de una historia de culto, sino también por el despliegue de nombres que lo integran. Bajo la dirección de Chad Stahelski, conocido por revitalizar la acción con John Wick, el elenco reúne figuras de peso: Russell Crowe, Marisa Abela, Karen Gillan, Djimon Hounsou, Dave Bautista y Max Zhang, todos convocados para acompañar a Cavill en esta nueva versión.
La pluma de Michael Finch, responsable del guión, había marcado el punto de partida de una producción que se proyectaba como ambiciosa y que ya tenía todo dispuesto para encender las cámaras en los próximos meses. Pero la lesión del protagonista desarmó los tiempos. Ahora, la expectativa se traslada al año que viene, cuando se estima que finalmente podrá comenzar la filmación.
El retraso no solo reconfigura las agendas de los actores y el equipo, sino que también estira la ansiedad de quienes esperan ver cómo se reinterpreta un clásico que marcó a generaciones. La película de Cavill, que prometía dar de qué hablar en 2025, tendrá que esperar un poco más para volver a traer a los inmortales a la pantalla grande.



