Chechu Bonelli volvió a hablar de uno de los momentos más duros de su vida personal: la separación de Darío Cvitanich, con quien compartió más de una década de relación y formó una familia. A un año y medio de esa ruptura, la conductora abrió su corazón y contó cómo fue atravesar ese proceso que, según sus propias palabras, la dejó completamente devastada.
Lejos de mostrarse fuerte desde el primer momento, Chechu eligió sincerarse sobre lo que vivió puertas adentro. “Me llamé a silencio durante mucho tiempo porque estuve hecha bosta, tirada en el piso. Pero bueno, es ahí donde yo digo que me siento muy orgullosa de mí”, confesó, dejando en claro que no fue un camino fácil.
En ese contexto, también reveló algo que la atravesó profundamente a nivel emocional, incluso generándole culpa: “Y lo hablé mucho con la psicóloga porque yo le decía: ‘Está mal sentir que este dolor es más fuerte que cuando perdí a mi papá y a mi mamá’. Porque me sentía con un cargo de conciencia. Es un dolor que nunca había experimentado. Fue un dolor muy mío”.
CHECHU BONELLI A CORAZÓN ABIERTO SOBRRE CÓMO VIVIÓ SU SEPARACIÓN
Durante su entrevista con Mario Pergolini, en Otro día Perdido, Chechu contó que para poder salir adelante, la terapia fue un pilar fundamental. “Llegué a ir cuatro veces por semana, hasta los domingos. Mi psicóloga, Vicky, fue un sostén muy grande el año pasado en un momento difícil para mí. Y me atendía hasta los domingos. Viste que esos días son medio depresivos, sobre todo en invierno”, explicó, evidenciando la intensidad con la que trabajó en su recuperación.
Ese proceso, que llevó tiempo y mucho trabajo interno, hoy le permite mirar hacia atrás con otra perspectiva. “Ya está superado. Fue una etapa de mi vida. Por eso ahora estoy como estoy”, aseguró, dejando en claro que logró cerrar ese capítulo.
Y en medio de todo ese recorrido, hubo un punto de quiebre personal que marcó un antes y un después en su forma de verse a sí misma. “Yo volví a sentirme muy orgullosa de mí hace poco tiempo”, afirmó, reflejando la reconstrucción emocional que logró después de tocar fondo.
Hoy, Chechu transita una etapa distinta, más conectada con su bienestar, su crecimiento personal y su rol como madre. Sin escándalos ni conflictos públicos, eligió sanar desde el silencio y el trabajo interno.

