A casi 13 años de la muerte de Ricardo Fort, una imagen vinculada con el empresario volvió a movilizar a sus seguidores. Esta vez no se trató de un video perdido ni de alguna de sus recordadas apariciones televisivas: salió a la luz una foto de su tumba, que rápidamente comenzó a circular por las redes sociales y terminó revelando un dato desconocido para muchos.
La postal fue compartida por Felipe Fort, uno de los hijos del recordado Comandante. Los restos del empresario descansan en el Memorial Jardín de Paz, ubicado en Pilar, y en la imagen puede observarse su lápida de mármol. Sin embargo, hubo un detalle en particular que terminó acaparando todas las miradas.
En la lápida aparece escrito su nombre completo: Ricardo Aníbal Fort. Fue precisamente ese segundo nombre el que sorprendió a quienes conocieron al mediático durante sus años de máxima exposición, pero nunca habían escuchado que se llamara Aníbal. “¡¡¡Aníbal!!! Se llamaba Aníbal, igual que mi papá”, escribió un usuario al descubrirlo.

La aparición de la foto también volvió a poner en primer plano el recuerdo de Fort y la manera en que sus hijos mantienen vigente su figura. En una de sus entrevistas, Marta Fort habló precisamente de cuánto de su padre reconoce hoy en ella, incluso en cuestiones estéticas que cuando era chica aseguraba que jamás iba a adoptar.
LA TUMBA DE RICARDO FORT QUE SE HIZO VIRAL POR SU SEGUNDO NOMBRE
“Fui gorda, fui flaca, tuve muchos quilombos con mi físico, pero jamás tuve problemas porque siempre tuve buena autoestima”, contó Marta durante su paso por PH Podemos Hablar. Y enseguida hizo una confesión mucho más personal sobre la influencia que terminó teniendo Ricardo en su imagen: “Soy el resultado de lo que juré destruir”.
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La joven profundizó aquella idea al revelar algunas de las decisiones que tomó con el paso de los años. “Yo nunca quise ponerme tetas y ahora soy el resultado de lo que juré destruir. Porque a mi viejo le gustaban así y yo decía ‘ni en pedo’, pero después, poco a poco, me fui moldeando a lo que soy ahora”, explicó.
Además, recordó: “Yo decía ‘rubia no’ cuando él me teñía el pelo a los 9 años. Ahora soy rubia, me hice las tetas y me hice algunos retoques en la cara. Siento que termino adoptando ciertas costumbres de gente que perdí. Cada aparición mía sirve a la memoria y el regreso de él, eso me gusta”.
