Fito Páez quedó en boca de todos los medios a partir de lo que fue su reacción furiosa en medio de un recital en Mar del Plata. Todo comenzó luego de notar, desde arriba del escenario, que la seguridad del lugar le pedía a la gente que se quedara sentada en lugar de pararse a cantar.
Esto fue algo que hizo estallar al cantante rosarino, indignado con esa situación. Consciente de lo que estaba pasando, el cantante decidió frenar todo y envió un fuerte mensaje en medio de lo que estaba sucediendo.
“No quiero que vuelvan los 70 en mi país. Nadie está haciendo nada malo. No se dejen tocar ustedes, la represión que se la metan en el or...", se lo escuchó decir a Fito, visiblemente enojado y muy enervado por lo que estaba sucediendo.
En ese marco, también agregó: "No existe más la represión. Ustedes no se dejen avasallar. Me tienen los hue... llenos con tanta cara de or...". Sin esperarse a que ese momento se hiciera tan viral, Páez salió a dar explicaciones.
Mediante su cuenta de Instagram, Fito contó por qué tuvo esa reacción, que para muchos fue inesperada, volvió a focalizar en lo mismo: no normalizar esta situación. A lo largo de toda su carrera, el cantante siempre se promulgó en contra de estas situaciones.
LA BRONCA DESMEDIDA DE FITO PÁEZ EN SU RECITAL
“Nos estamos acostumbrando a que un seguridad pueda tocarte y sentarte, o sea darte órdenes. Esa seguridad no es contratada por mis representantes. No sucedió nada pero sí vi en vivo y en directo, cómo personas contratadas como un servicio de seguridad sentaban a personas que se paraban y querían bailar y cantar en su lugar", comenzó diciendo.
"Vi en vivo y en directo, cómo personas contratadas como un servicio de seguridad sentaban a personas que se paraban y querían bailar y cantar en su lugar. Algo en nuestra sociedad se está instalando, naturalizando", agregó Páez.
En un extenso posteo que hizo, prefirió explicar punto por punto lo que pasó: "Las maneras que vi me retrotrajeron a un pasado horripilante e indeseado. Y no tan pasado tampoco, las represiones en las marchas de jubilados y en manifestaciones populares con derechos constitucionales funcionan en gran escala con víctimas de todo tipo".
“Algo en nuestra sociedad se está instalando, naturalizando. Alguien con un arma o un poder supuesto, impone su voluntad sobre los demás. Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre. Tu libertad es muy importante para la mía. La música curó todo. El baile, el canto y el abrazo de todo el estadio encendido de amor", cerró.

