Los vecinos de la ciudad de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, todavía no salen de su asombro ya que lo que vivió Agustina Soledad Rodríguez (25) es una verdadera película de horror. La joven, madre de una niña de tres años, sufrió un ataque mientras estaba en su vivienda. Un desconocido, del que aun se desconoce su paradero, le arrojó ácido en la cara, provocándole un 32 por ciento de quemaduras en el cuerpo.
Según indicaron varios medios, el hecho ocurrió cuando la mujer acudió al llamado en la puerta de su casa ya que alguien le iba a entregar una encomienda. Sin embargo, el peor terror la esperaba en la vereda. Sin mediar palabra, una persona le tiró el ácido en el rostro, delante de su pequeña hija que estaba en ese momento con ella. Tras escucharla gritar, la madre de la víctima salió en su auxilio y la joven fue trasladada al hospital.
La chica permanece en terapia intensiva, con cuidados intensivos ya que tiene comprometidos los pulmones, el rostro, el torso, las piernas y los brazos. Su hermana confirmó que podría perder la visión de manera definitiva y que ahora la prioridad de los médicos es estabilizarla. En su entorno, nadie entiende qué fue lo que sucedió ya que Agustina no tenía enemigos ni problemas con nadie y solo trabajaba para mantener a su pequeña. Sin embargo, alguien decidió que podía arruinarle la vida.
En las redes, sus amigos y familiares piden que se esclarezca el macabro hecho y se unen en una cadena de oración por la salud de la víctima. "¡Agus hoy pelea para sobrevivir! Ella es manicura estaba sacando adelante su studio, y hoy un hijo de puta le arrebato todo eso. Lo primero que quiero pedir e implorar, que recen por ella, que hagan fuerza y nos ayuden a traerla de nuevo con nosotras", expresaron, conmoviendo a toda la comunidad.

CÓMO CONTINÚA LA CAUSA Y QUÉ SE SABE DEL AUTOR
La investigación por el brutal ataque quedó bajo la órbita de la fiscal Diana Makyo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7 del Departamento Judicial de San Martín. Por estas horas, las autoridades trabajan para reconstruir qué ocurrió y determinar cuál habría sido el móvil detrás de la violenta agresión. En paralelo, se llevan adelante distintas medidas para localizar al sospechoso, que logró escapar del lugar después del hecho.
De acuerdo con las primeras informaciones aportadas por fuentes vinculadas al expediente, la hipótesis de violencia de género se encontraría descartada hasta el momento. Sin embargo, la investigación continúa abierta y los investigadores buscan reunir elementos que permitan esclarecer las circunstancias del ataque y establecer las responsabilidades correspondientes.
Luego de la agresión, el sospechoso habría escapado a bordo de un automóvil en dirección a Hurlingham y permanece prófugo. El vehículo se convirtió en una de las principales pistas para intentar localizarlo, por lo que las autoridades trabajan en su rastreo y analizan diferentes elementos que puedan aportar información sobre el recorrido realizado después del episodio.

