La despedida de Luis Brandoni no solo dejó un vacío artístico difícil de dimensionar, sino también un dolor y respeto que atraviesa a todo el país. A sus 86 años, el actor partió dejando una huella imborrable, y en las últimas horas comenzaron a conocerse detalles íntimos de sus últimos momentos, esos que suelen quedar puertas adentro pero que esta vez conmovieron profundamente.
Mientras la Legislatura Porteña abrió sus puertas para que el público pudiera darle el último adiós, el foco también estuvo puesto en lo que ocurrió en el Sanatorio Güemes. Allí fue donde Brandoni había estado internado desde el sábado 11 de abril tras un accidente doméstico. En sus últimos días, estuvo rodeado de su círculo más cercano, y el desenlace fue tan doloroso como esperado.
Este lunes en La Mañana con Moria, Mercedes Ninci reconstruyó cómo fue el escenario del adiós de Brandoni con un testimonio desgarrador. “La familia ya sabía que iba a suceder y se acercaron a despedirse. Hablé con una señora que tiene a la hija internada en la habitación continuar y me contó que la muerte fue a las 23.30 y que en ese momento, estaban sus hijas y su señora”, explicó.
Pero incluso en medio de ese cuadro delicado, Luis seguía pensando en el futuro. Y en este punto, revelaron que tenía dos deseos por cumplir que no llegó a concretar. El actor estaba más que vigente en este último tiempo, venía trabajando mucho y se mostraba entero. Ese fatídico destino, con esa silla con ruedas que se trabó y le generó su accidente, interrumpió su vida.
LA CUENTA PENDIENTE DE LUIS BRANDONI QUE NO LLEGÓ A CUMPLIR EN VIDA
Antes de eso, Brandoni miraba hacia adelante y tenía objetivos por cumplir. Uno de ellos era con la gira teatral que venía protagonizando junto a Soledad Silveyra. “Quería despedirse del público argentino con una gira por el interior del país para que la gente que quizás no tiene la posibilidad de viajar a Buenos Aires, pudiera disfrutar de la obra”, revelaron desde el panel de Canal 13.
Pero también hubo algo más íntimo fuera de lo profesional. Y definitivamente es el testimonio más desgarrador de los pendientes que le quedaron a Brandoni. “Cuando estuvo mal no pudo conocer unos campos que había donado su papá en una parte del interior del país. Brandoni dijo que no los iba a reclamar, que los cedía para que se hiciera una escuela rural y una plaza con el nombre de su papá”.
“Él se quedó con la espina porque no pudo ir a conocer esa escuela que él había pedido que hagan para donar estas hectáreas en el interior", sentenciaron. Tiempo atrás, el propio Luis había hablado de estos terrenos y de cómo decidió donarlos para que se hiciera una escuela. De hecho contó la historia de fondo que había.
“Mi papá era un alto funcionario de un hombre muy rico que tenía muchas empresas, y él era su hombre de confianza. Entre otras cosas, este hombre tenía una finca en San Rafael, Mendoza. En un momento determinado, nosotros éramos chicos, sobre todo yo”, había contado Brandoni en el ciclo de streaming Hacemos lo que podemos.
“Mi padre compró un terreno, y un día, después de la muerte de mis padres, nos enteramos de que existía este terreno. Nosotros no podíamos ni imaginar hacer una finca o una bodega, así que decidimos venderlo”, dijo Brandoni. Pero había un problema: “En Mendoza, los terrenos cuestan muy caros o no cuestan nada, dependiendo de si tienen riego o no. Este no tenía riego, y no teníamos ninguna posibilidad de ponerle riego”.
“Hicimos la cesión, y el Concejo Deliberante facilitó que los vecinos pudieran obtener sus escrituras, dejando una parte para un centro de salud y una escuela. Finalmente, después de muchos años, se inauguró la escuela secundaria”, cerró Brandoni.¿De qué escuela hablaba? De la Escuela 4-245, ubicada en Las Paredes, San Rafael. En 2023 fue rebautizada como ‘José Domingo Brandoni’ en honor a su padre. Ese fue uno de los grandes pendientes y posiblemente el más simbólico que quedó en la vida de Luis, sin poder llegar a concretarlo.




