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¿Quién pone las reglas en la convivencia entre Flor Torrente y Rodrigo Noya?

La modelo comparte el hogar en la ciudad serrana con el actor y develó cuáles son las reglas de convivencia.

FLOR TORRENTE Y RODRIGO NOYA EN UNA FUNCIÓN DE ATRAPADOS EN EL MUSEO.

En muchas ocasiones el amor sucumbe ante la rutina de la cotidianeidad, por eso en los últimos tiempos se ha propagado la idea de disfrutar de una pareja, pero cada uno en su casa. La convivencia encierra sus complejidades, los tiempos de cada uno, los gustos disímiles, el necesario aporte de los dos en la mantención del orden. 

FLOR TORRENTE DISFRUTA DE SU ESTADÍA EN CÓRDOBA.

Para Flor Torrente (31 años) y Rodrigo Noya (26 años) también es todo un tema, aunque no en el sentido de una relación amorosa, sino por cohabitar en la misma propiedad. Ambos integrantes de la súper exitosa obra teatral Atrapados en el museo, en el teatro Del Lago, comparten la casa en la bellísima Carlos Paz. 

En época de temporadas veraniegas, las producciones suelen encargarse de la logística de los artistas, que se instalarán en el destino vacacional por periodos largos, de hasta tres meses. En este caso, a la hija de Araceli González le tocó con el intérprete de Oaky en El Marginal. Respecto a esta decisión, Flor admitió que hubo una ventaja: “Nos conocíamos y eso es importante. De otra manera, no hubiera aceptado compartir casa”.

Inmediatamente, en el móvil de Intrusos surgió la consulta sobre la organización de esa convivencia laboral, en la que ellos emanan un sentido de amistad. Ahí la sexy morocha sostuvo: “Fui yo la que promovió el armado de las pautas de convivencia”.

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F E L I C I D A D 👨‍👦💫

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RODRIGO TAMBIÉN SE HACE TIEMPO PARA DISFRUTAR CON SU HIJO.

Entonces, ¿cómo se manejan con los quehaceres hogareñas o la utilización de espacios en común? 

Son simples: todos limpiamos, ordenamos, cocinamos. Mientras haya respeto, cariño y amor, lo que quieras. Y si viene gente que no conocemos, va a la parte de debajo de la casa: arriba sólo los conocidos. Hay que cuidar la energía y el espacio”, explicó con risueña tranquilidad. 

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