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La particular manía de Flor Vigna en cuarentena: “Como de madrugada y tengo que…”

La actriz mostró en una serie de videos su obsesión por lavarse continuamente los dientes.

Si hay algo que distingue a Flor Vigna (26) es el humor. Como quien sazona una comida, ella le pone humor a todo. Sus historias de Instagram son -por lo general- muy graciosas y divertidas.

Esta vez, la actriz sorprendió contándole a sus más de 5 millones 100 mil seguidores una obsesión que tiene con la limpieza de sus dientes. La exCombate publicó una serie de sketchs en los que mostró su manía por comer y lavarse rápidamente los dientes.

“Me lavé los dientes y volví a morfar porque habían sobrado unas piezas de sushi y le entré de vuelta. No pasa nada, me lavé los dientes de vuelta, ¡y como de vuelta porque tengo hambre!”, explicó Flor.

“A este capítulo lo titulo Catarsis de cepillo. La próxima le meto subtítulos”, dijo al comenzar el video. “Comí. Comí fuerte. Le di al sushi y me pedí un postre. Me festejé unas cositas, siguió.

A la segunda parte Flor Vigna la llamó: “La madrugada me puede”. “Me lavé los dientes y volví a morfar porque habían sobrado unas piezas de sushi y le entré de vuelta. No pasa nada, me lavé los dientes de vuelta, ¡y como de vuelta porque tengo hambre!”, expresó.

“Pero tengo un problema, a la madrugada como de vuelta, y me lavo los dientes de vuelta. ¡¿Podés creer que como de vuelta?! ¡¿Qué me tengo que lavar los dientes cuatro veces por noche?! Yo voy a terminar sin dientes, los estoy haciendo conch… y encima me estoy morfando todo lo que tengo en la heladera”, siguió con humor.

Y después, hizo hincapié en el gasto que le provoca la cuarentena. “Gasto una cosa de locos. Llega fin de mes y yo no tengo pasta dental ni nada en la heladera. Y tampoco voy a tener dientes. Flor, ¿nos podemos poner las pilas? ¿Te vas a seguir haciendo la pelot…? bueno”.

Y sobre las imágenes se leyó: “Esto de autorretarme no me funciona mucho”, reflexionó. Pero lo más gracioso quedó para el final. Flor se grabó acostada en la cama y al sonreír simula no tener dientes. “Por suerte zafé”, finalizó.

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