La comunidad cultural y política argentina amaneció conmocionada por la muerte de Darío Lopérfido, quien falleció este 27 de febrero de 2026 en Madrid, a los 61 años, tras una larga batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que lo afectó desde julio de 2024, cuando hizo público su diagnóstico.
Lopérfido fue una figura polémica y discutida a lo largo de su carrera pública: se desempeñó como secretario de Cultura y Medios de Comunicación de la Nación durante la presidencia de Fernando de la Rúa, además de ser director artístico del Teatro Colón y tener cargos en la gestión cultural porteña.
Durante más de un año, la ELA, enfermedad neurodegenerativa que afecta las neuronas motoras y deteriora progresivamente las funciones físicas, marcó su vida cotidiana. En varias entrevistas y textos, Lopérfido describió con brutal honestidad el impacto de la enfermedad, subrayando que “Tener ELA es una mierda” y detallando cómo la pérdida de movilidad y cambios físicos transformaron su día a día.
Aunque el diagnóstico había sido una noticia devastadora, se mantuvo activo hasta el final de sus días: escribió columnas, participó en debates culturales y dirigió ciclos de entrevistas, incluso en su etapa final de vida. Su perspectiva crítica y liberal lo ubicó como un referente en ciertos sectores del pensamiento argentino, donde se destacó por defender la libertad de expresión y por no rehuir la polémica.
LA MUERTE DE DARÍO LOPÉRFIDO A LOS 61 AÑOS
En lo personal, Lopérfido dejó una huella también intensa y compleja. Fue ex pareja de la actriz y empresaria argentina, Esmeralda Mitre, con quien estuvo casado entre 2014 y 2018 antes de separarse..
La noticia de su muerte generó condolencias en distintos ámbitos: desde figuras del mundo cultural hasta colegas políticos que reconocen su legado en la escena pública, aún cuando sus posturas suscitaban debates intensos.
La despedida de Lopérfido se produce en un contexto donde la ELA recuerda la vulnerabilidad humana incluso de quienes parecían imbuidos de fuerza y tenacidad frente a la adversidad. Su historia será recordada por su impacto en la cultura argentina, su aguda pluma crítica y la manera franca con la que enfrentó su enfermedad hasta sus últimas horas.

