El femicidio de Agostina Vega conmociona a Córdoba y le duele a todo un país. La aparición del cuerpo de la adolescente de 14 años en un descampado es el final más horroroso que pudiera haberse imaginado. Mientras la investigación avanza y cada prueba compromete todavía más a Claudio Barrelier, el único detenido en la causa, surgen las preguntas sobre el accionar de la Justicia.
La conferencia de prensa que el fiscal Raúl Garzón brindó este sábado, para anunciar el macabro hallazgo, colocó al funcionario judicial en el centro de los cuestionamientos. ¿Por qué demoró en activar la Alerta Sofía? ¿Desestimó la denuncia que hizo la familia, creyendo que Agostina podría estar "con un noviecito", como graficó?

En una ciudadanía que exige Justicia por el asesinato de Agostina, pero también repuestas políticas para que un caso similar suceda nunca más, la indignación alcanza al ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. En las últimas horas se viralizó una entrevista que Quinteros dio desde su camioneta, minutos antes de que Belgrano, el club del cual es hincha, juegue en Córdoba la final contra River.
—Ministro, ¿cómo espera que se desarrolle el partido?
—Bueno, esperemos que salga todo bien, y la verdad que esta euforia es contagiosa.
—¿Cómo explica esta locura del hincha de Belgrano?
—Belgrano es una locura que no tiene cura ni explicación.
—¿Como va a vivir este partido?
—Como ministro y como pirata. Y (quiero) pedirle a la gente que se comporte; eso es importante.
El entusiasmo de Quinteros por un partido que terminó siendo glorioso para Belgrano debe ubicarse temporalmente. La final en el Estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba, se disputó en la tarde del domingo 24 de mayo, cuando Agostina Vega estaba desaparecida y su familia ya había realizado la denuncia, aquella que el fiscal habría subestimado.

Incluso, de acuerdo a los resultados preliminares de la autopsia, para cuando Quinteros disfrutaba de aquella "euforia contagiosa", Agostina ya había sido asesinada. La mataron a espaldas de la Justicia y ante la presunta inacción de las autoridades. Para un periodista del medio local Pue, "la imagen del ministro andando en camioneta en los festejos de Belgrano es la contraposición" a la realidad que vivía la familia Vega.
En estas horas, Quinteros acompañó al gobernador Martín Llaryora a una reunión con la familia Vega. "Fue personal el pedido de disculpas al abuelo de Agostina por su enojo por mi no presencia en el lugar— declaró el funcionario en Canal 10, luego del encuentro—. Si en algo ellos (por los familiares) se sintieron abandonados por este ministro, como tengo ética, soy papá y entiendo el dolor, yo estaba obligado a expresarle formalmente mi disculpas, como lo hice el sábado cuando les comunicamos el hallazgo de Agostina".
Mientras tanto, su video en el partido de Belgrano se viraliza con la celeridad propia de las redes, cuando justamente lo que se le critica a los funcionarios es la demora en la toma decisiones. Sin embargo, Quinteros negó que fuera a apartarse de su cargo. "No tengo ningún motivo para renunciar. Ni se me ha cruzado por la cabeza. Yo no evalúo mi propio desempeño, lo evalúa diariamente el señor gobernador, que me puso en el cargo y me puede sacar cuando él lo disponga". Y concluyó: "Es absolutamente imposible para mí acudir a todos los lugares".
En la cancha, estuvo. Con la familia Vega, no. Ese es el gran cuestionamiento por estas horas para el ministro de Seguridad de Córdoba.


