La final del Mundial dejó lágrimas y la desilusión de una Argentina que estuvo a un paso del bicampeonato. Pero cuando parecía que todas las imágenes iban a quedar eclipsadas por el título de España, hubo una escena que empezó a recorrer el planeta. Ocurrió durante la entrega de medallas, cuando Donald Trump, invitado de honor por la FIFA para participar de la ceremonia, quedó con la mano en el aire frente a dos jugadores que lo dejaron pagando.
El primero fue Cristian Cuti Romero. Después de recibir la medalla de manos de Gianni Infantino, el defensor avanzó por la fila de autoridades sin estrechar la mano del presidente de Estados Unidos. Las cámaras captaron el momento exacto en el que Trump esperaba el saludo, mientras Romero continuaba su camino. Segundos más tarde, el cordobés sí saludó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Instantes después llegó el turno de Licha Martínez. El defensor bajó la cabeza para recibir la medalla y continuó caminando sin darle la mano al mandatario estadounidense. Las imágenes circularon por todo el mundo y fueron reproducidas por medios internacionales, que destacaron el gesto de los dos jugadores de la Selección Argentina como uno de los momentos más comentados de la premiación.
Mientras las redes sociales explotaron con interpretaciones de todo tipo, ni el Cuti ni el Licha hicieron declaraciones sobre lo ocurrido. Lo cierto es que, más allá de la derrota por 1 a 0 ante España, los dos decidieron manifestar su descontento y ser fieles a ellos mismos en un momento de desilusión total.
EL INCÓMODO MOMENTO CON LA AUTORIDAD QUE VIVIÓ EL CUTI ROMERO EN KANSAS
Días atrás, el Cuti Romero vivió un momento insólito durante un control de seguridad en el aeropuerto de Kansas, antes de viajar con la delegación argentina. Cuando su equipaje pasó por el escáner, un objeto despertó las sospechas del personal y la valija quedó apartada para una revisión más exhaustiva, mientras varios de sus compañeros seguían la escena con atención. Entre ellos estaba Lionel Messi, que no perdía detalle.
La sorpresa llegó cuando los agentes abrieron el bolso y descubrieron que el supuesto elemento "peligroso" era, en realidad, un simple encendedor tipo chispero. El que usaban, con el Licha y Nahuel Molina, para prender el palo santo con el que limpiaban la energía en cada hotel donde se alojaban con la Selección, una cábala que instalada desde hace años por la que se valieron el título de la “banda del palo santo”.
