Hay historias que se clavan directo al corazón y activan un efecto inmediato de dolor, de angustia y de indignación. En esa línea se engloba el caso de Valeria Aquino, la expareja de El Polaco, quien posee un capítulo de vida muy desgarrador.
La modelo se animó, recientemente, a revelar una arista de su recorrido muy sensible, que se remonta a una decisión repudiable de su madre biológica. Claro que hoy, a sus 34 años, pudo sanar, procesar todas las implicancias de semejante acto en su psiquis.
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En una nota con Mitre Live, Valeria confesó que juntó el valor necesario para enfrentar a su progenitora: “Conocí a mi mamá hace un mes y medio y por eso el libro que estoy haciendo no se sacó. Di un paso muy importante”. Una experiencia disruptiva, de esas que sacuden los cimientos.
En la continuidad del relato, Aquino se sumergió a narrar los detalles de ese encuentro y todo lo que fluía en su torrente sanguíneo en los minutos previos. “Mi mamá me abandonó a los ocho meses de haber nacido. Fue muy triste ese momento. Llegué al al lugar y no me podía bajar del auto, fui con mi mejor amigo y mi mejor amiga. Tuve que seguir de largo un par de cuadras, fumarme un cigarro y decidir dar el paso”, expresó.
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A pesar de la complejidad de semejante trance, la ex de El Polaco pudo extraer una consecuencia positiva, por eso reconoció: “Fue un antes y un después. El mensaje a las personas que no se criaron con sus papás biológicos por lo que sea, si tienen que resolver algo que se animen. Te fortalece y te sana más allá del vacío que tenés durante tantos años”.
Para culminar, Valeria anticipó que seguramente se repetirá la posibilidad de compartir algo de tiempo: “Ahora si Dios quiere voy a volver porque va Almita a conocerla. Pude perdonar el abandono de mi mamá y eso me llevó a dar el paso a querer conocerla, el proceso fue muy largo, yo tengo 34 años”.