Tomás Yankelevich reveló el calvario de sus sobrinos a manos de Darío Giordano

La escalofriante confesión de Tomás Yankelevich sobre los golpes que recibían Franco y Valentín Yankelevich de su papá: “Los golpeaba, les tiraba del pelo y…”

El fuerte testimonio de Tomás, hermano de Romina Yan y tío de Valentín Yankelevich, por la violencia que sufrían sus sobrinos por su padre.
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Después de la fuerte entrevista de Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan, donde dio detalles de la violenta infancia que tuvo con su papá Darío Giordano, sigue generando revuelo. Después de la muerte de la actriz, todo cambió en la vida de aquel niño que tenía apenas 7 años cuando quedó sin su mamá, y los testimonios que salen a la luz son cada vez más escalofriantes.

La declaración judicial de Tomás Yankelevich, fechada el 14 de diciembre de 2015, cuando inició la causa por maltratos contra Franco y Valentín, hijos de Darío Giordano, es muy fuerte. El hermano de Romina y tío de los niños reconstruyó cómo comenzó a conocer lo que ocurría con sus sobrinos y qué situaciones lo llevaron a involucrarse.

El documento fue retomado por Tatiana Shapiro en Infobae en Vivo, en el marco de una entrevista en la que Tomás habló públicamente sobre el tema. Según relató, todo comenzó cuando Cris Morena le transmitió una confidencia de Franco. El adolescente le habría contado a su abuela que su padre lo maltrataba y le pegaba puñetazos en la cabeza.

En ese contexto, el chico le pidió que no hablara con Giordano porque sentía miedo. “Franco le había pedido a mi mamá que no le dijera nada a Darío porque le tenía miedo”, declaró Tomás. Ante esa situación, propuso reunirse con su excuñado para saber cómo estaba la familia y si necesitaba ayuda con la crianza.

EL CRUDO RELATO DE TOMÁS YANKELEVICH DE LA VIOLENCIA QUE FRANCO Y VALENTÍN YANKELEVICH RECIBIERON DE SU PAPÁ

Sin embargo, aseguró que el ex de Romina Yan no manifestó que hubiera dificultades. “Dijo que hacía lo que podía, no dio ningún indicio de que los chicos estuvieran atravesando una situación problemática”, recordó. A partir de entonces, intentó acercarse más a sus sobrinos, especialmente a Valentín, mientras Franco se mostraba más reservado y hablaba del tema solo con su abuela.

Otra señal que preocupó a la familia llegó cuando Gustavo Yankelevich le contó que la madre de una amiga de Valentín había escuchado al chico expresar su deseo de “irse al cielo con su mamá”. Según el testimonio, ese episodio lo llevó a prestar todavía más atención al estado anímico de su sobrino, a quien veía cada vez más triste.

El momento decisivo llegó cuando Franco y Valentín coincidieron en una misma decisión: querían dejar la casa de su padre. Tomás organizó un almuerzo para escucharlos directamente y les preguntó si comprendían lo que significaba su pedido para la familia. La respuesta de los dos hermanos fue tajante: “La familia estaba rota hacía ya mucho tiempo”, le dijeron.

Durante la charla, los chicos describieron los episodios que habían vivido en el hogar. Según la declaración, contaron que su Giordano “les decía que los despreciaba, los golpeaba, les tiraba del pelo mientras subían o bajaban la escalera y les gritaba con extrema violencia”. También le hicieron escuchar una grabación de los gritos. “Me impresionó el nivel de agresividad. Y los propios chicos me aclararon que ese episodio grabado había sido ‘uno de los más suaves’”, declaró Tomás.

Cuando les señaló que su decisión también podía dejar expuesta a Azul, su hermana menor, los adolescentes explicaron que “también lo hacían para allanarle el camino a ella y que algún día pudiera tomar su propia decisión”. Finalmente, los dos pudieron dejar el domicilio paterno con intervención judicial.

A pesar de lo que pasó, Tomás sostuvo que mantuvo el contacto con Giordano para poder ver a su sobrina, aunque las visitas debían realizarse en la casa familiar. “Mi intención siempre fue preservar los lazos familiares de los niños con su padre, siempre y cuando se resguardara el bienestar psicofísico de los menores”, siguió.

También describió los cambios que notó tanto en Valentín como Franco después de que comenzaran a vivir con su abuelo. “Franco, que antes era un chico miedoso, se mostró más suelto y libre. Valentín, que solía ser rebelde y contestatario, se volvió más afectuoso con todos e incluso mejoró su rendimiento escolar”, señaló. Su testimonio quedó incorporado a la causa junto con las declaraciones de otros integrantes de la familia.

   
 

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