Hay ausencias que el paso del tiempo no consigue hacer menos dolorosas. Paula Chaves volvió a encontrarse con ese sentimiento al recordar a Moro, el bulldog francés que la acompañó durante 15 años y que, además, quedó para siempre ligado a una de las historias más importantes de su vida: su romance con Pedro Alfonso.
La conductora eligió una fecha especialmente sensible para homenajearlo. Moro habría cumplido 16 años y Paula decidió compartir una fotografía del perro, ya con los signos del paso del tiempo en su rostro, para acompañarla con unas pocas palabras que terminaron diciendo mucho más. “Hoy cumplirías 16 años. Te extraño cada día más”, escribió.
La imagen rápidamente despertó la emoción de sus seguidores, que conocen la historia de Moro y el lugar que ocupó dentro de la familia. Durante una década y media, el bulldog no fue simplemente una mascota: estuvo presente en distintas etapas de la vida de Paula, desde aquellos primeros años en los que todavía vivía sola hasta la familia que finalmente construyó junto a Pedro.
Y justamente allí aparece una de las historias más tiernas detrás de Moro. El perro llegó a la vida de Paula cuando ella y Pedro comenzaban a acercarse durante su etapa en “Bailando por un Sueño”. Alfonso se lo regaló en aquellos tiempos en los que intentaba conquistarla y, sin saberlo, terminó incorporando a un nuevo integrante a una relación que recién comenzaba a escribirse.
EL EMOTIVO MENSAJE DE PAULA CHAVES
Con los años, Moro se convirtió en testigo de todo lo que vino después. Estuvo durante la consolidación del amor entre Paula y Pedro, la llegada de sus hijos y el crecimiento de una familia en la que ocupó un lugar propio. Incluso la modelo había contado que su compañía tuvo un significado muy especial para ella en una etapa particularmente importante de su vida.
“Me ayudaste a perder el miedo a vivir sola”, había expresado Paula al despedirlo, dejando en claro que el vínculo iba mucho más allá del cariño cotidiano hacia una mascota. Moro había sido compañía, refugio y parte de una historia familiar que comenzó mucho antes de que llegaran los hijos y que atravesó buena parte de la vida adulta de la conductora.
Por eso, meses después de su muerte, el recuerdo volvió a tocar una fibra sensible. La publicación de Paula no solo recuperó la imagen de aquel perro que acompañó durante 15 años a la familia Alfonso-Chaves, sino también una parte de su propia historia de amor. Y aunque Moro ya no está, el mensaje de Paula dejó una certeza: algunas compañías se van físicamente, pero siguen ocupando un lugar imposible de reemplazar.



