Leonor Viale, la mujer de Mauro, habló por primera vez tras la muerte de su esposo – Revista Paparazzi

Leonor Viale, la esposa de Mauro, habló por primera vez desde su muerte: "Alguien se equivocó, él pagó con su vida y nosotros con..."

Le dio un reportaje a Pia Shaw para el programa El Espectador, de la CNN Radio.
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El jueves 8 de abril, Mauro Viale se dio la primera dosis de Sinopharm, la vacuna contra el covid importada de China. El viernes 9, aunque ya se sentía mal, fue a trabajar igual. A la mañana a Radio Colonia y a la tarde en A24. El sábado 10 su cuadro empeoró. La fiebre no le bajaba y para internarlo hicieron falta "tres dotaciones de médicos" y el argumento de que si no iba podía pasar algo grave.

El domingo 11, tras una mejoría, se descompensó y falleció entre las 6 y las 7 de la tarde. El martes 8 de junio, casi dos meses después de aquellos 4 días frenéticamente trágicos y dolorosos para el periodista y para su familia, Leonor Viale, su mujer de toda la vida, rompió el silencio en un gran reportaje que le hizo Pía Shaw para el programa El Espectador, de la CNN Radio.

"Yo estoy bien, me descubrí más fuerte de lo que imaginaba. Trato de darles mucha fuerza a mis hijos, de disfrutar a mis nietos, y de no generarles a ellos una preocupación. Por suerte Jony pudo superar el coronavirus, que se le había puesto difícil. Pero mis chicos me cuidan. Jony no quiso que yo hablara con los doctores cuando estuvo internado, me hizo esa especie de blindaje para que no me pusiera mal" explicó en primer lugar.

"A él lo vacunaron, pero no tuvo la suerte de que le dieran la Suptnik, como a mi. La vacuna lo arrasó, porque además de fiebre le provocó algún trastorno cognitivo. Le costaba ponerse las zapatillas..."

Después, recordó a quien fuera su compañero de vida durante casi 53 años, 50 de los cuales los pasaron casados. "Los mejores legados que dejó Mauro fueron dos. El primero fue el amor por la familia, eso de ser un defensor acérrimo de los suyos, de ser un padre de padres. Y el segundo fue el trabajo, donde también fue como un padre para muchos. Un padre y un maestro. Tengo el orgullo de haber sido, y seguiré siendo, la mujer de Mauro Viale", manifestó.

Con respecto a los sucesos que derivaron en el fallecimiento del periodista, recordó que "ese jueves le dieron la vacuna y no tuvo suerte, porque no le tocó la Suptnik como a mi. El viernes se sintió mal, pero él era un soldado del trabajo y fue igual, porque siempre iba. En el canal ya lo vieron mal y por la cucaracha le gritaban que se quedaba dormido. Llegó a casa y ya tenía 39, 39 y medio".

"Lo internaron en terapia intermedia con asistencia de oxígeno. Tenía los pulmones muy tomados. Pero mejoró, y ahí cometieron el error de bajarlo a sala común y sin oxígeno. Alguien se apresuró, esa es la queja que tengo".

"Entonces vino Ivana, nuestra otra hija, y le puso paños fríos. Al sábado no mejoraba y llamamos a los médicos. Vinieron 3 dotaciones de médicos que aconsejaron internación pero él no quería ir. Hasta que una doctora le habló muy bien y le dijo "si no viene puede pasar algo muy grave" y con eso lo convenció", dijo.

"Entonces lo llevaron y como estaba con los pulmones muy tomados lo pusieron en terapia intermedia con asistencia de oxígeno. Y ahí, aunque no quiero buscar culpas, no sabemos quién ni por qué cometió el error de bajarlo a sala común y dejarlo sin el oxígeno. Esa fue una equivocación, un apuro, porque lo vieron un poco mejor y lo pasaron. Al domingo hablamos con él, hasta las 4 de la tarde nos comunicamos", siguió.

"Después hubo un cortocircuito y ya más tarde lo llamaron a Jony para que fuera rápido. Ahí se lo dijeron. El volvió a los gritos y nos contó a nosotros. No lo podíamos creer. Fue tan repentino, tan rápido. Pero repito, para mi hubo algo que pasó ahí. Yo pensé que lo estaba dejando en buenas manos, y alguien se apuró a bajarlo. Se equivocó en esa decisión y pagamos las consecuencias", firmó.

Y lanzó la parte más dura de toda la entrevista: "El con su vida y nosotros con una perdida irreparable. Sólo tengo esa queja. Además, la vacuna lo arrasó, porque no solo tenía fiebre. Hasta le dio como un trastorno cognitivo porque no podía ponerse las zapatillas".

"Yo dejé el departamento que compartíamos porque era muy grande y me afectaba mucho la sensació"n de ausencia, el vacío. Eso impacta. Igual estoy bien, me descubrí más fuerte de lo que imaginaba".

Por ser contacto estrecho, Leonor debió guardar aislamiento y no pudo despedir a Mauro. Lo hará el día del padre. "Vamos a hacer un homenaje el día del padre, en el cementerio Israelita. Haremos una ceremonia junto a nuestros hijos y nietos, que estará a cargo del rabino que casó a los chicos, que se llama Daniel Goldman. Para mi va a ser un soporte emocionar", anticipó.

"Yo estoy al frente ahora para que mis hijos sigan al frente. No tengo más que palabras de agradecimiento para Mauro. El me hizo crecer, me enseñó miles de cosas, me llevó a la televisión y fui la primera que hizo sicoanálisis en la tele. Era y seguirá siendo un motor para nosotros. Cuesta, pero la vida sigue", sentenció.

"Los mejores legados que dejó Mauro son dos. El amor por la familia, y su pasión por el trabajo. En ambos fue padre de padre, y maestro de maestros. Y como le decían a Sarmiento, es maestro inmortal. Siento orgullo de ser y de seguir siendo su esposa".

"Ahora yo dejé el departamento que compartíamos y estoy viviendo en otro lado, que acondicionaré para cuando pueda recibir pacientes. Me hacía mal esa sensación de ausencia, de vacío, y era un lugar muy grande. Y por supuesto, tendré que hacer sicoanálisis para ir superando esto", finalizó Leonor Viale.

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