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Ingrid Grudke develó el duro drama familiar que sufre en cuarentena: “Mi papá tiene Alzheimer y no puedo ir a verlo”

La modelo contó la cruda situación que atraviesa, la imposibilidad de viajar a Misiones a estar cerca de su padre.

La pandemia construyó situaciones muy nocivas, además de las tristes víctimas, como las dificultades económicas y las complejidades emocionales de la lejanía de los seres queridos. Así lo transita Ingrid Grudke, la bella modelo que no pude acercarse a su familia, que reside en Oberá, Misiones.

Las restricciones para viajar y atravesar las provincias, más allá de situaciones específicas, atentan contra una circunstancia muy delicada de la blonda. Su padre sufre de alzheimer, pero ella vive en Capital Federal y la separan miles de kilómetros de su tierra natal

INGRID EN UNA FIESTA EN OBERÁ.

De todo esto habló en una entrevista radial con Vale Doble, el ciclo de Radio Rivadavia AM 630. A corazón abierto, Ingrid describió el peor aspecto de la cuarentena:”Lo que más me fastidia de la cuarentena es no ver a mis papás. Yo tengo a mi papá, que no es tan grande, pero está muy enfermo hace mucho tiempo y siempre tiene recaídas”.

“No quiero comerme agresiones, más que nada de vecinos, porque la gente está menos tolerante”, explicó Ingrid.

En su relato reconoció la delicadeza del cuadro de su progenitor: “Está en momentos críticos, entonces me fastidia no poder ir a verlo, por lo menos acompañar a mi mamá. Porque mi papá tiene Alzheimer, no se acuerda de nada. Pero no poder verlo, tocarlo, acariciarlo me fastidia porque sé que en cualquier momento se puede ir. Eso me duele más que fastidia”.

Claro que la incógnita surgió arriba de la mesa, dado que podría gestionar algunos permisos para movilizarse. Entonces, Grudke vertió sus argumentos: “No quiero comerme agresiones, más que nada de vecinos. Me pasa en esta cuarentena que a veces siento que la gente está menos tolerante y no se pone en el lugar del otro. Yo entiendo que tenemos que hacer cuarentena​ y tenemos reglas de convivencia para estar mejor pero hay situaciones que hay que evaluarlas de manera aislada, con solidaridad”.

“No poder ver, acariciar o tocar a mi papé me duele”, confesó Grudke.

Además, la modelo reflexionó respecto al comportamiento de la sociedad en este periodo de pandemia: “La gente dice ser solidaria pero muchas veces hiere mucho más con las palabras. Hay gente que si te contagias la enfermedad no te dejan entrar al edificio. Cuando te necesitan está todo bien, pero cuando tenés un problema, no”.

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