La fuerte confesión de Julián Weich sobre la vida de su hijo hippie: “Me preocupé y creí que era un…» – Revista Paparazzi

La fuerte confesión de Julián Weich sobre la vida de su hijo hippie: “Me preocupé y creí que era un..."

El actor recordó la difícil etapa que vivió cuando su hijo menor decidió irse a vivir en la calle, con la naturaleza y lejos del país.
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Julián Weich es padre de cuatro hijos: Tadeo, Iara, Tomás y Jerónimo. Pero si bien le dio a cada uno de ellos lo que tuvo a su alcance tanto económica como afectivamente, este último decidió no seguir con los mandatos sociales y apostar a una nueva vida lejos de la ciudad y de las cosas materiales.

Si bien como papá resultó un tanto duro para él el hecho de que su hija eligiera ese estilo de vida, finalmente, lo acompañó y apoyó en su elección. “Mi hijo el hippie como le digo, pero cada vez que le digo hippie, él me dice: no, happy”, comenzó el animador de Vino para vos en diálogo con Andy Kusnetzoff.

Y a fin de explicar la situación familiar siguió: “Mi hijo a los 19 años tenía lo que tiene un chico de clase media que tiene la posibilidad de elegir. Estudiaba cine, jugaba al rugby, trabajaba en un gimnasio... una vida normal de un chico de 19 años”.

Un día me dice, me voy de mochilero al norte. Yo, que soy más fanático del rugby que él, pensé, se va tres meses y vuelve para la pretemporada de enero y para jugar con el plantel superior en marzo. Yo me hacía la historia, pero no volvió más el pibe, se fue y apareció en México”, agregó Julián.

Su viaje empezó a evolucionar con una búsqueda interna. Al principio fue de exploración y después se transformó en uno de autoconocimiento. Empezó a vivir ese viaje como algo espiritual. Aprendió a hacer malabares y es el típico chico que vos ves. Hace malabares y con eso se mantiene y vive como quiere y donde quiere”, explicó Weich.

Continuando con su relato el conductor reconoció: “En un momento me preocupé y dije: estoy criando un drogadicto y no me doy cuenta, porque probaba esto y lo otro. Pensaba, me equivoqué, me equivoqué... ¿cómo lo recupero a este pibe?. Se me ocurrió llamarlo, decirle que lo extrañaba y que se venga, que después lo mandaba de vuelta, solo para verlo”.

“Cuando lo fui a buscar a Ezeiza juro que lo hubiese dejado ir de vuelta, porque yo estaba muy equivocado. Lo que me contaba de su viaje no era mi fantasía, era un viaje de autoconocimiento de él, me hablaba de meditación y de yoga. Estuvo un mes acá, le sacamos las cuatro muelas de juicio, le hicimos plantillas nuevas, al avión y se fue”, comentó.

"Empezó a vivir en la calle y hacer malabares. con eso se mantiene. En un momento me preocupé porque pensé que estaba criando a un drogadicto, porque probaba esto y lo otro", confesó Weich.

Finalmente, apoyando la elección de su hijo, cuando cumplió 50 años Julián decidió irse solo a vivir la vida con Jerónimo en Panamá y recordó: “Viví en la calle, haciendo malabares, en un hostel, durmiendo en la playa... Yo podía pagar un poco más pero me adapté. Fueron diez días en donde me di cuenta que uno no necesita nada para ser feliz”.

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