¡Exclusivo! Qué hizo Angel de Brito mientras estuvo fuera del aire en LAM: cómo pasó del enojo a la calma – Revista Paparazzi

¡Exclusivo! Qué hizo Angel de Brito mientras estuvo fuera del aire en LAM: cómo pasó del enojo a la calma

Primero en Paparazzi: pudimos reconstruir, paso a paso, los movimientos del conductor durante su ataque de furia.
TEVE
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11:50. Después de pedir silencio y orden, Angel de Brito explota y abandona LAM.

11:57. Siete minutos después de su intempestiva salida, regresa. "Por el mate", dice.

Paparazzi logró reconstruir los 7 minutos más tensos de la tele en lo que va del año. ¿Qué hizo el conductor desde que se fue hasta su regreso? ¿con quién habló? ¿Qué lo calmó? ¿ Que fue lo que motivó su inesperada y violenta reacción?

De Brito se crispó porque, efectivamente, una vez más se le fue de las manos el programa y no pudo controlar el "ruido" y el "desorden" que generaban la charla entre los invitados y las angelitas. A veces pide "cortar el micrófono" de alguna de sus panelistas, y con eso es suficiente. Hoy era imposible: había mucha gente en el estudio.

Casi como nunca, coincidieron cuatro invitados en el piso: tres panelistas de La jaula de la moda (Claudio Cosano, Fabián Medina Flores y Mariano Caprarola) y Miriam Lanzoni. Ninguno de los 4 es "calladito", precisamente. Cuando se largan, después hay que frenarlos. A las "angelitas" todo el mundo las conoce. Con los nervios desbordados, De Brito pegó "el portazo". O el "pantallazo". Porque se sacó los auriculares, arrancó a caminar y dijo "me voy, los dejo tranquilos, chau".

Lo que parecía una simple amenaza se transformó en una realidad. De Brito no amagó: se fue. Abandono efectivamente el estudio. Pero no fue a ninguna oficina. Se quedó a un lado, como en una especie de pasillo. Casi recostado sobre una pared. Alguien, un asistente muy cercano, intentó acercársele. El lo frenó con la mano. No quería hablar con nadie.

Angel miró el celular. Respiró profundo, tomó aire, camino un poco, se apretó los brazos porque era una mañana muy fría -y donde estaba él daba la sombra- y se quedó tranquilo porque en la producción ya le habían dado la orden a Andrea Taboada para que tomara la posta que él le había dejado.

DE BRITO, POCO ANTES DE LA EXPLOSION DE FURIA, YA TENIA CARA DE POCOS AMIGOS.

"Está hinchado las pelotas al límte, se sintió desbordado, no quiere hablar con nadie. Fue más ruido del que escucha todos los días" les explicó a las chicas uno de los productores que, apurado, intento llevar un poco de certeza a lo que era pura incertidumbre.

De Brito pensó en esperar al final del programa para irse tal cual se había ido. Tenía todo. Llaves, documento, ropa. Bueno, todo no: le faltaba su inseparable compañero de cada día: el mate, al que había dejado en el medio del estudio. La posibilidad de pasarse la tarde "sin tomar unos matienzos" le hizo menos gracia que el cuchicheo entre sus panelistas.

Y así volvió, igual que como se fue. Sin pedir permiso ni dando explicaciones. Ya lo dice la sabiduróa popular: el que se va sin que lo echen...vuelve sin que lo llamen.

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